Se dice que fue Pedro IV el Ceremonioso, la persona que en el s. XIV decidió ordenar muchos aspectos de su república, entre otros ceremoniales y símbolos y de ahí su sobrenombre.
Entre otros aspectos reguló el ceremonial para la coronación del Rey de Aragón, en la Seo de San Salvador de Zaragoza, pero también reguló sus armas.
Decir que en aquel momento los blasones eran personales y que los territorios carecían de ellos al ser una posesión de los distintos nobles, incluido el rey, de ahí que durante muchos siglos las armas de los distintos territorios fueran los de sus casas reinantes y en la actualidad, al menos en el caso de España tienen varios motivos comunes las Armas del Reino de España y las de S.M. el Rey.
Así pues Pedro IV, dejando patente que su título principal era el de Rey de Aragón y su apellido Aragón, decidió diferenciar sus armas personales las barras principalmente, de sus armas como rey de sus distintos reinos y para Aragón escogió la llamada Cruz de Alcoraz o de San Jorge, en recuerdo de la batalla que en 1096 y ante los muros de Huesca y que se saldo con la derrota de cuatro ejércitos musulmanes por parte de las huestes aragonesas de Pedro I y el infante Alfonso, futuro Alfonso I el Batallador, del cual se dice que dio muerte a los cuatro caudillos musulmanes. Dicho emblema ocupará desde ese momento un lugar importante en la iconografía de los escudos de Aragón.
En cuanto a sus armas personales, el rey creó lo que muchos denominan el Dragón de Aragón, con el fin de impresionar al contrario, incluso la propia sonoridad de dragón evoca el nombre del reino d'Aragón o d'Aragó, aparte el rey parecer ser que no era de gran estatura por lo que solía usar una cimera (para aparentar mayor estatura) con un dragón alado, a la par que en sus armas mostró su linaje, Aragón y el origen de este lo sitúa en la monarquía pamplonesa mediante la cruz de Iñigo Arista, quedando así el conjunto que sigue y que podríamos describir, sobre yelmo se sitúa corona real abierta con ocho florones, cinco de ellos visibles, con rubíes y esmeraldas en el arco, lo cubre paño de azur, sobre este cruz patada de plata, apuntada en el brazo inferior y adiestrada en el cantón jefe, bajo estos escudo de campo de oro y sobre este cuatro palos de gules, de igual tamaño.
Hoy Dragón de Aragón es el nombre del premio que otorga la Cátedra de Emblemática "Barón de Valdeolivos" de la Institución Fernando el Católico de la Diputación Provincial de Zaragoza.